
GLOBALIZACIÓN, ECONOMÍA Y SOCIEDAD...
Más que en todos los siglos del pasado, el nuestro, que ha visto establecerse la GLOBALIZACIÓN, de repente ha puesto en contacto a culturas muy distintas. Más que nunca asistimos a un movimiento continuo de difusión de los modelos de producción y consumo a escala planetaria, ligada a tecnologías e intercambios, además de unas profundas mutaciones económicas, sociales y culturales que conllevan un replanteamiento de los modelos de integración social.
Dichas transformaciones repercuten en el campo epistemológico de las ciencias sociales y éstas suscitan una renovación de nuestras concepciones en dicho ámbito. Por consiguiente, en un momento en que la globalización se hace cada vez más palmaria e irreversible, las minorías pregonan también su existencia y reivindican más que nunca el reconocimiento de su entidad. La globalización no puede ser asimilada simple y llanamente como una uniformización que sustituiría a las culturas tan diversas del mundo, sino como un proceso infinitamente más complejo, que revela precisamente hasta qué punto el mundo está compuesto de diversidades coherentes, que ahora deben afrontar una coherencia de vocación universal. La globalización, para nosotros, no es una cultura que aplastaría a las culturas regionales, clásicas y ancestrales, sino más bien una nueva manera de ser que obliga al sujeto a situarse sin traumas ni frustraciones entre, por un lado, la coherencia de su cultura tradicional de origen, a partir de la que ha empezado a mirar el mundo y a adherirse a valores que estructuran su personalidad y, por otro lado, la coherencia nueva en la que lo empujan las tecnologías modernas universales y universalizables, que lo impelen a renovar su visión del mundo y a redefinir ciertos valores.La globalización sobrepasa con creces el campo específico de lo económico y se extiende al terreno político y cultural en el sentido amplio. Y parece corroborarlo el hecho de que el poder político va acompañado muy a menudo por una visión económica y viceversa...
GLOBALIZACIóN.
El proceso de «globalización» plantea la oportunidad de mejorar las condiciones de acceso a mercados que anteriormente se hallaban más fragmentados. Los flujos de información, tecnología y capital de cartera han sido los que más han incrementado su movilidad y, por consiguiente, constituyen los mercados donde más han mejorado las condiciones de acceso para economías con menor capacidad relativa de generación endógena. Sin embargo, las condiciones para aprovechar estas oportunidades está heterogéneamente distribuidas entre países. Un aspecto central, por consiguiente, reside en identificar los atributos que mejoran dicha capacidad y permiten revertir los aspectos negativos heredados de comportamientos pasados.
La notable reducción de los costos del transporte y las comunicaciones ha facilitado la división del proceso productivo, permitiendo la participación de un mayor número de localizaciones geográficas según las ventajas que cada una aporta a la cadena de valor agregado. Este hecho ha ampliado las oportunidades para que economías individuales participen más activamente de las redes internacionales de producción administradas generalmente por las grandes compañías multinacionales.
El proceso de «globalización» también crea nuevas oportunidades en tanto incrementa la competencia, sienta las bases para el establecimiento de nuevas alianzas empresarias y societales y contribuye a la desarticulación de los oligopolios establecidos.
Economía y Sociedad van de la mano y aquí podrán encontrar información, datos y demás textos referidos a esta relación. Nos proponemos facilitar este tipo de documentos para acercarles material que les permita investigar, informarse y actualizarse en pos de incrementar sus ingresos y capacidades para una mejor calidad de vida.
RECIBAN CARIÑOSOS SALUDOS DESDE PROYECTO BOOMERANG